SEGUNDO ALBERTO PIZANGO CHOTA
Por Laurentina Astudillo Agurto*
Segundo Alberto Pizango Chota es un maestro y dirigente indígena peruano, presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana AIDESEP. Nació el 31 de agosto de 1964, es natural de la comunidad nativa de Irapay, a orillas del rio Paranupura distrito de Balsapuerto, provincia del Alto Amazonas, Departamento de Loreto, Perú , pertenece a la etnia shawi, del Alto amazonas.
Cabe destacar que la AIDESEP forma parte del Foro de Sao Paulo, coordinadora de la izquierda marxista latinoamericana fundada en 1990.
Entre sus miembros principales están el Partido Comunista (PC) de Cuba, el Ejercito de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua, La Unión Revolucionaria Nacional de Guatemala (URNG), la Coordinadora Bolivariana de Venezuela, el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de México, etc., Entre los peruanos están el Partido Nacionalista (humalista) y Patria Roja (1).
En la dirección del Foro se identifican personajes como Fidel Castro, Tomas Borges (actual embajador de Nicaragua en Lima), Daniel Ortega, Enrique Gorriarán, Hugo Chávez y otros (1).
Aparte de promover el ecologismo, el foro confronta el capitalismo, la globalización y la democracia burguesa, argumentan que los territorios ocupados por los indígenas no pertenecen a los Estados nacionales. Encabezan este escalón - que postulan a una América utópica, la Abya Yala – entidades como la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) y la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica ( Coica)(1).
A los 17 años Alberto era uno de los profesores practicantes más jóvenes de su comunidad. Ingresó a la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana UNAP, facultad de Educación, especialista de lengua y literatura y se graduó como Licenciado en Educación Bilingüe Intercultural. (2)
A los 23 años empezó su carrera de profesor titulado, a pedido de la comunidad de Pampayaco. Años después la Universidad Nacional Mayor de San Marcos le abre sus claustros para que realizara una maestría en estudios amazónicos la cual queda suspendida por el compromiso del líder Shawi con las demandas de sus hermanos indígenas de todo el país.(3)
Enseñó durante 18 años en unas 15 comunidades después de graduarse de profesor, se desempeñó durante muchos años como maestro bilingüe en las comunidades nativas. (2)
VISIÓN HUMANA.
Alberto es un Shawi, Una etnia eminentemente espiritualista, posee los mejores médicos naturales de toda la Amazonía. Conocen mejor que nadie las propiedades de las plantas maestras: el tabaco y el ayahuasca, que son los insumos básicos de sus prácticas espiritualistas. Pizango se mantiene fiel a estas prácticas ancestrales, tiene dos maestros con los que hace retiros de una semana para rituales con las plantas maestras (2)
Alberto, ya con 23 años de edad en ese entonces y maestro empírico, tenía una visión más clara de lo que quería ser. La pobreza, el maltrato, el olvido y tantas otras injusticias en su pueblo alimentaron sus perspectivas de hombre indígena que era continuar con estudios superiores.
Alberto Pizango Chota tiene una larga y sacrificada carrera como persona, trabajador, dirigente y guía espiritual de sus hermanos indígenas: desde su hogar a la comunidad, de ésta a la universidad, de allí a la Federación de Comunidades Nativas Chayawitas, luego a la Coordinadora Regional de Pueblos Indígenas de Alto Amazonas – CORPI SL y finalmente recaló a la presidencia nacional de la AIDESEP.
Al saber de sus avances y de su trayectoria juvenil, los Apus shawis y demás autoridades de su localidad lo convocan para ser un especialista en educación y compartir, por lo tanto, sus conocimientos con sus coterráneos y servirles además de intermediario con el mundo urbano, gracias a la virtud de ser indígena bilingüe (3).
LA PERSECUSIÓN
Sus familiares y coterráneos aseguran que a Alberto nunca le tembló el pulso y jamás dio la espalda a los fuertes problemas y a las contradicciones internas y externas que conlleva el ser un dirigente indígena.(3)
Como palabras premonitorias de su padre, tras los ataques de sus detractores en esos tiempos, Alberto recordaba lo que le dijo una vez: "cuando uno es perseguido no debe tenerle miedo a nada si está con la verdad".
Los ataques que el gobierno enfila en estos días contra él por los sucesos de Bagua no es novedad. A fines de los noventa, Pizango ya enfrentaba los sinsabores y las ingratitudes que acarrea ser un líder. "Decir la verdad es un delito", dijo una vez al recordar aquellos tiempos en que sufrió persecución en épocas duras del fujimorismo y la subversión (4).
Antes de asumir la Presidencia de AIDESEP, fue propuesto en enero del 2003 para ser dirigente de CORPI, orientando sus esfuerzos hacia la reivindicación de los territorios de cada uno de los nueve pueblos de la región.
"Nuestro territorio es casa, es mercado, es paz interior, es meditación, es escuela, es hospital y biblioteca, es amor a la familia. Es alegría de los niños, es nuestro banco donde ahorramos para el futuro de nuestros hijos, es nuestra contribución a un mundo inquietado por la ambición", dijo alguna vez en respuesta a quienes cuestionaban la cosmovisión indígena.
Hoy en día Alberto Pizango está en tierras nicaragüenses, tal vez el hábitat tropical le sea muy familiar, pero su mirada y esperanza están en el Perú, sobre todo en las grandes demandas de sus hermanos indígenas, olvidadas durante decenios por los estados y gobiernos de turno (3).
domingo, 5 de julio de 2009
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Gracias Gloria del Campo por publicar mi artículo en tu blog.
ResponderEliminarme gustaría comunicarme con personas inteligentes como tú.
mi correo: anitnerual@yahoo.com
Cordialmente
Laurentina Astudillo Agurto